viernes, 4 de enero de 2013

Gerardo. No sé por qué CARAJOS estoy escribiendo ésto.

Mi relación con Gerardo es como... Yo lo saludo, el me saluda. Yo le digo lo que quiero, el me lo da. Yo le digo "chau", el me dice "chau". Yo le digo "gracias" y el me dice "no, gracias a vos".

Gerardo vive a la vuelta de mi casa. Gerardo es el hijo del almacenero. Gerardo atiende el Pago Fácil, al que voy todos los meses para pagar las boletas que llegan a casa. Gerardo me encanta.

Gerardo no sabe que existo...

Bueno, sí sabe que existo pero obviamente no le llamo la atención ni nada parecido.
¿Por qué un post para Gerardo? No sé. Y es que el me causa ese "no sé" cada vez que pienso en él.

La historia de cómo conocí a Gerardo.:

Fue el invierno pasado-u otoño, no lo recuerdo bien-, como cualquier día, era una mierda, no me peine, no me maquille-o tal vez quedó resto del maquillaje del día anterior- no nada... Es decir, no tenía nadie a quien impresionar, no tenia a nadie.

Mi prima-que vive un departamento debajo del mío- me dijo.
-¿Me acompañas a comprar?
-Uff-respingue- bueno, espera que me pongo una campera.
Tenia mis jogging azules-o pantalón cagado y horrible, como le dice mi mamá-, una remera cualquiera y mi capera gris, con capucha of course.

Blah blah blah... Entramos al almacen y nos atendió un señor- meses después descubrí que se llama Nando y que es el papá de Gerardo-. Mis ojos se desviaron automáticamente a ese chico de pelo enmarañado con cara de "recién me levanto, no me peine y no quiero que me jodan". Esa fue la primera vez que lo vi. Bueno, no lo ví tan detenidamente.
Recuerdo que pensé que éramos tal para cual, los dos sin ganas de nada, despeinados... Y hasta ahí, no más.

Pasaron un par de días y volví, realmente no estaba preparada para verlo, no así.
Me enamoré de su mirada. Sus ojos entrecerrados, oscuros; y sus labios... finos y rojizos. Wow.
Desde ese día, cada vez que iba al almacén me peinaba, me "maquillaba", me bañaba... En resumen, empece a interesarme en mi.
En esos días estaba con la idea de dejar a Ana y Mia, terminar con eso... Por lo cual, no había ayunos ni vómitos ni purgantes, sólo comía. Obviamente, estaba hecha una cerda, había alcanzado mi peso máximo pero no me importaba, mi vida era una mierda y lo aceptaba.
Pero apareció él y de la noche a la mañana tenia una razón para sonreír y para dedicarme un tiempo para mí. Me descubrí eligiendo ropa para ir al almacén y tardando horas ¡sólo para ir al puto almacén!
Me decía "es sólo un chico, no estamos yendo a bailar o al cine", pero daba igual...
Mi prima hacia más evidente que yo gustaba de él. Osea, hace dos años que me había mudado y nunca iba, y de pronto iba casi todos los días.
Me alegraba por cada sonrisa que se dibujaba en su cara, por más de que yo no era la razón.

Sí, así de estúpida soy cuando me... ¿Enamoro? Todavía no sé qué es lo que siento por el, sólo sé que me gusta.
¿Él? Gerardo es de esos chicas que no expresan demasiado con su cara, a menos que esté en confianza con sus amigos. Nunca entendí sus actitudes.

•Un día no tenia cambio para darme y me dijo "bueno, para la próxima". Onda, yo sé que vas a volver.
•Un día después de que mi prima por poco y le dijera en la cara que yo me babeaba por el, entré al almacén y ahí estaba él con una media sonrisa sobre el mostrador que da justo a la entrada. QUÉ CARAJOS.
•Y una de sus tantas actitudes "¿Qué queres?¿Algo más? Chau"
•Sus "Hola" inesperados. Ejemplo:
-Hola-lo miro primero a él, que está boludeando con su celular-Hola-repito para su papá.
-Hola-dice Nando con una sonrisa.
Y cuando estoy lista para decirle lo que quiero comprar a Nando que amablemente espera mi pedido...
-Hola-dice Gerardo con su voz tan varonil que hace que me moje y me hace quedar en ridículo porque no sé qué hacer. Tardo en procesar su saludo y lo odio por dentro, me concentro, lo ignoro y le digo a Nando mi pedido ignorando completamente su persona.
• Sus miradas confusas. Me miras porque...
Soy extremadamente gorda, lo sé.
La baba se me cae y te queres reír de mi persona. Puede ser.
O te intereso un poco. Ok, me dejo de ridiculeces.

En fin, Gerardo es... Mi vecino. Que está más bueno que el chori y le intereso tanto como yo me intereso por aprender una lengua muerta.

Ah, Gerardo ya no tiene esa maraña de pelo, se lo corto y para hacerlo más sexy- a mi parecer- tiene rastas.

Aclaración: me fijé en él porque su mirada me hipnotizo, y además para ser ese tipo de chico que me encantan (personalidad propia y le importa un carajo la opinión del resto). Después de un tiempo, cuando logré verlo salir de detrás del mostrador... Bueno, Gerardo... Tiene un físico envidiable, sí flaco, alto, espalda ancha y un culo hermoso.

Su cara, una mezcla de: Nick Jonas, Tom Kaulitz, James Franco y Liam Payne.

Conclusión: estoy hasta las tetas con Gerardo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario