Te odio. Ojalá nunca te hubiera conocido. Tu mamá no está orgullosa de vos.
Espero que pases el peor día del padre. Con mucho odio, tu hija.
Me encantaría poder escribírselo, pero no puedo, esa parte buena e inocente que queda de lo que alguna vez fui no me permite odiar a nadie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario